Queremos ideas que dejen huella, pero no cualquier huella: queremos ideas sostenibles, con impacto positivo (y no de carbono).
Si como marca, agencia o persona creativa no estás cuestionando qué tan sostenible es lo que hacés, ¡esta es tu wake up call!
Como nuestro yeite son las ideas, hoy proponemos cinco puntos para repasar de qué manera nuestras propuestas pueden volverse –o considerarse– más sostenibles.
Spoiler alert: estamos en contra del greenwashing, pero nos mantenemos optimistas ante todo.
1. Abordar la concientización
La información es el primer paso para el cambio. Si tu idea no deja pensando a la gente, es solo humo. Una idea sostenible genera conversaciones, cuestiona hábitos y motiva cambios. ¿Qué buscamos? El famoso “ah, mirá vos”.
2. Generar un impacto ambiental positivo
Mucha charla, pero pasemos a la acción. ¿Qué va a hacer lo que proponés por el planeta? Materiales reciclables, producción responsable, reducción de residuos o darle nuevas vidas a productos que ya existen. Acá se pone en juego la verdadera creatividad: ¡la de la eficiencia!
3. Impulsar un consumo responsable
No es por ahí si tu idea incentiva el derroche. Se trata de promover decisiones inteligentes e invitar a los consumidores a adoptar hábitos más amables con el entorno.
Sí, somos fanáticos de los workshops con enfoque sostenible, ¿se nota?
4. Fusionar tecnología con cuidado del medio ambiente
Para tranquilidad de muchos: no todo lo ecológico termina en compost.
La tecnología puede ser una gran aliada de las ideas sostenibles: energías renovables, apps para reducir impacto ambiental e inteligencia artificial aplicada al reciclaje son solo algunas formas de combinar innovación y conciencia sin perder el factor wow.
Crear ideas sostenibles no es una tendencia, es una responsabilidad. Y también, una oportunidad creativa enorme.
Porque pensar campañas que cuiden al planeta no es limitarse, es diseñar con propósito. Y eso, en el mundo que viene, va a ser la verdadera diferencia.